El demasiadotardismo: Carreteras secundarias

Era el tercer año consecutivo que acudía al congreso de Tavos, así que confié en mi memoria espacial y deseché el GPS al salir de casa. Mal hecho. Cuando debía estar a menos de doscientos kilómetros de mi destino me perdí y llegué a un pueblo que ni siquiera aparecía en mi obsoleta Guía Campsa 1992.

Me dirigí a la Plaza Mayor y entré en el único bar que había abierto. Dentro, poco más de diez paisanos jugaban al dominó, veían la televisión sin sonido o leían el periódico mientras tomaban un café.

̶ ¡Hola, buenas tardes! ¿Me podrían decir cómo llegar a Tavos?

Ninguno de los jugadores levantó la vista de sus fichas, pero una señora que leía en una mesa cercana me dijo:

̶ Eso depende.

̶ Depende, ¿de qué?

̶ Depende de lo que busque en su viaje. Yo le recomendaría que se siente a tomar un café con nosotros, pruebe el estupendo bollo casero que hace Joaquín e incluso podría acompañarme de pareja para echar una partida de dominó. A las seis, se anima bastante este centro social. Hoy vemos un documental interesante que luego comentamos entre todos. Si se le hace tarde no se preocupe que en el pueblo tenemos hostal. O mejor todavía, puede quedarse a dormir en la granja de Gabriel. Ofrece habitación gratis al que le ayuda por la mañana a dar de comer a las gallinas o a plantar unas judías en su huerto.

Miré a mi alrededor buscando una cámara oculta que me confirmara que aquello era una broma, pero parecía que estaba hablando en serio.

̶ Suena muy bien, pero es que tengo que llegar a un congreso de trabajo…

La partida de dominó terminó en ese momento con un fuerte golpe de ficha sobre la mesa y uno de los jugadores que había permanecido callado me miró y me dijo:

̶ El trabajo… Vivimos en una sociedad en la que hemos perdido el sentido del trabajo. Vivimos para trabajar, en vez de trabajar para vivir. Dedicamos más horas de nuestra vida al proceso productivo que a vivir la vida. Nos encadenan a un estilo de vida en el que tenemos que trabajar más para poder comprar más por lo que necesitamos trabajar más y así poder comprar más…

̶ Eeeeeh –no me podía creer que estuviera teniendo esta conversación por no haberme traído el GPS ̶  Ya pero es que las cosas valen dinero.

̶ “Solo un necio, confunde valor con precio” que decía Machado. Claro que el dinero es importante, y el mercado también, pero no hasta el punto de convertirlos en el epicentro de la vida. Nuestra amiga Aurora le ha ofrecido todo un día de actividad cultural, de participación social e incluso de producción ecológica al módico precio de cero euros. Porque al café y al bollo estaría usted invitado, ¿verdad Joaquín?

̶ ¡Hombreeee! A la primera consumición está usted invitado a modo de bienvenida. Pero además se me ocurre que mañana por la mañana, después de poner las judías, quizá podría acompañarnos de excursión. Vamos todos hasta el cerro de La Mocara. Juan traerá unos panes de su horno de leña y llevaremos unos embutidos de la matanza comunal que hacemos todos los años. Todo ello regado con vino del Gonzalo o cerveza artesanal de Paulina.

Aquella historia parecía de locos, pero la verdad es que cada vez empezaba a sonarme más atractivo el plan.

̶ Si no tuviera que acudir a ese congreso… Pasado mañana tengo que participar en una ponencia.

̶ La ruta termina en el pueblo de Miracés –continuó el generoso tabernero ̶  Allí podría coger una bicicleta hasta Tarrón que tiene un tren regional que enlaza directamente con Tavos. Es un trayecto precioso por toda la ribera del Gayo. Se lo recomiendo.

No me podía creer que mi cabeza empezara a barajar esta alternativa de viaje. Y menos aún me podía imaginar que acabaría descartando, por absurda, aburrida y cara, la otra posible conexión a Tavos que al final terminaron confesándome: una autopista directa de pago que se cogía a menos de cinco kilómetros de distancia del pueblo.

̶ Ya le dije que el trayecto del viaje dependía – volvió a tomar la palabra Aurora – Es como la vida misma: puede elegir el viaje más rápido y caro, o el más sabroso y lento.

Ilustración de Ger

Campaña de financiación de «El demasiadotardismo. Guía personal de libros, cine, música y otros retales vitales para entender el fin del mundo (y de la economía)» en https://www.verkami.com/projects/26891-el-demasiadotardismo

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